A nuestros lectores...

Sibaris y Alondra; Alondra y Sibaris… Cada una al otro lado del atlántico y un puente tejido de palabras que une las dos orillas...

Años luchando por un lugar en la red y concretados en una página “saborconestilolatino.com”
Ahora empieza un nuevo barco a navegar en forma de blog, con las ilusiones intactas porque siempre hay que saber decir adiós a una parte de nuestra vida, aunque sea virtual, e iniciar una nueva travesía mirando hacia delante, más allá de la proa, constantemente para evitar abordajes, choques o atropellos.
Aferrando el timón, orzando siempre buscando el viento...


Foto: Oscar Dacosta


¡Bienvenidos!











martes 29 de diciembre de 2009

Melange.....


Tengo por costumbre evitar escribir sobre mi misma, es que es muy incómodo, por lo general lo hago sobre el teclado jajajajaja. Hablando o mejor dicho escribiendo en serio, desde que me largué a participar en este medio, traté de volcar opiniones objetivas valorando los temas en cuestión. Claro está que siempre he interactuado en foros de debates y esta es mi primera incursión como bloggera, cuyo espíritu es completamente diferente y su encanto es mayor aún.
Se nota que ahora dispongo de un poquito mas de tiempo verdad? Y si, estoy en temporada baja con mis labores, gracias a Dios!(pero por escasos días jeje), y esta circunstancia me permite explorar un poco más este nuevo mundo....
Mirá, si a vos te digo, casi casi que me divorcié de la web, pero no, porque ya ves acá estoy plasmando lo que de mis "dedos" brota, ah y otra cosa muy importante, estoy recorriendo el historial de nuestro Diario de a bordo y veo cuánta gente linda se nos acerca; porque no se si te dije que mi socia tiene una amiga muy vagueta que cuando está atacada parece un caballo con anteojera, creeme porque es cierto!!
Pero ya ves, cuando escribo, escribo!! Me siento un rato a la máquina, me digo "a ver nena hacé algo!!" y asi es como ciento cincuenta y ocho mil trescientas ventidós incoherencias salen a la luz y obvio que las dejo acá!, donde querías que las dejara?
Una vez mas mi agradecimiento y reconocimiento a Alondra por la gran paciencia que me tiene (shhh no digas nada pero es mutuo !! jeje).
Un fuerte abrazo con mucho agradecimiento a quienes leen a las "no revueltas"!!

Continuando con "Manual de lluvia"


Alondra supo definir a nuestro querido amigo Antonio con mucha exactitud, por lo que muy poco puedo agregar, simplemente quiero compartir estos poemas de este libro, que me gustan muchísimo, en realidad todo es delicioso, pero sólo voy a dejarles éstos...., por ahora!! Es que colocar aquí, en nuestro espacio, un pedacito de nuestra antigua casa nos colma de muchos recuerdos. Es cierto que el libro es pequeño, pequeño pero muy bueno, la pluma de Antonio es un canto a la vida y sobre todo al amor. Como sabrán, la ilustración, esas manos tocando la lluvia, es obra exclusiva de Alondra, quien supo plasmar en la tela el sentir de nuestro amigo, que al ver y leer siento la fundición entre el contenido y la portada.

TU CUERPO

Eres capaz de resumir el mundo cuando miras,
de trazar el horizonte con la línea tan delgada de tus labios,
de amarrar con tus manos mi vida desatada,
de envolver con tu cuerpo mi cuerpo sin descanso.
Tu cuerpo...
Crepúsculo que tiembla, noche de adentro.
Todo se vuelve oscuro cuando tu cuerpo de palmera
salvaje me detiene,
huracán del sur de cada cosa.
Eres una roca sola en el mar donde sostengo
mi universo sin palabras.



TU CUERPO DE ABRIL

Mientras estuvimos desnudos a distancia
los contornos blancos de tu cuerpo de abril
perfilaban la luz de un tímido universo.
Mientras estuvimos desnudos a distancia
mi palabra era blanca como tu cuerpo de abril
y al llegar hasta ti nunca supe
si era tu luz o mi propio silencio .
Pero ahora tan cerca que mis manos te tocan
y el único espacio que nos queda es azul,
cuando ya las palabras carecen de forma
y sólo son aire que sólo quiere morir:
me pregunto si este amor es sólo un sueño
o una de esas tardes tan extrañas que te amo.



UN VERSO DONDE MUERA

Cuando ya no sea capaz de engendrar estrellas
que alumbren lo mismo tu vientre que tu espalda
o los flujos de la tierra que anochece.
Cuando no cambien de color los lirios si los miras
hacia los tonos curvos de tu cuerpo
o hacia donde se produjo la extática locura.
Búscame entonces un verso donde muera,
un verso que hable de los sueños de la vida
o uno que nos diga de la muerte si tú quieres;
que para amar, no importa lo que diga sino la sangre
que con nuestra sangre envenene cada esquina donde olvido.
Un verso que se calle cuando al corazón nos llegue.

lunes 28 de diciembre de 2009

La oscuridad


Había abordado el expreso de las 6.30 a.m.en el Departamento de La Banda de la provincia de Santiago del Estero rumbo a Buenos Aires, dejando en el camino su casa natal, sus padres, sus hermanas y un sinfín de recuerdos….
Mercedes con apenas dieciocho años era la mayor de las cuatro, sin embargo hacía mucho tiempo que tenía decidido su futuro, ya no deseaba hacerse cargo de sus hermanas, tampoco deseaba ir por la cosecha de algodón, tarea a la cual su padre le obligaba.
De pronto siente que el guarda del tren le toca el hombro y le advierte que habían entrado en la Estación Retiro, de la Capital Federal, ya era de día. Tomó su bolsón y descendió hacia la plataforma de salida rumbo hacia dónde?
Vagó por la Capital durante horas y horas en busca de un lugar muy económico en donde alojarse, sus escasos ahorros no le permitían otra cosa. En Monserrat, cerca de la intersección de la Av. Independencia y San José encuentra una pensión acorde, el dueño le mostró una piezucha deprimente con baño compartido al final de un patio, al mismo tiempo, para asegurarse la paga le cobró por adelantado y al notar que se trataba de “una recién llegada” supo inmediatamente que no dispondría de dinero ni de trabajo, pero éste señor muy hábilmente la conectó con amigos que le darían una oportunidad.
La naturaleza no había sido muy generosa con ella, pues era una jovencita alta, desgarbada, sus ojos eran pequeños, su descuidada piel ajada por el sol santiagueño lo disimulaba con el beneficio de su tez morocha, pero de todos modos el dueño del cabaret vio en ella cierto potencial. Evidentemente con maquillaje y otro tipo ropa se veía mucho mejor.
No era lo que Mercedes deseaba, pero no tenía alternativas, sabía que debía trabajar duro para alcanzar sus objetivos, se le retorcían las vísceras al tener que soportar hombres de todo tipo ávidos de sexo, sus noches se convirtieron en una tortura.
Había logrado entablar amistad con algunas de sus compañeras y muchas veces compartían salidas por las tardes antes de ir a trabajar. Una de esas tardes, una de ellas trajo a unos amigos, uno de ellos ya le había echado el ojo y al parecer ella le correspondió. Comenzó a noviar con Héctor, como era de esperar su familia no la aceptaba por su bajo nivel, que ella, pese a su condición disimulaba bastante bien. Héctor era el hijo menor, tenía una hermana tres años más que él, casada, gozaba de una buena posición económica, clase media acomodada. En cambio a él no le gustaba el trabajo ni siquiera se interesaba en los negocios de su padre, sólo vivía para la diversión.
Hablaron de matrimonio y Mercedes creía tocar el cielo con las manos, cumpliría su sueño de convertirse en una “señora” y el de tener una familia numerosa, y así lo hicieron. Al poco de nacer su tercer hijo, de seis que tuvieron, su suegro cae en banca rota y las deudas los desbordan. Ella, reflejada en el espejo de Alicia, su cuñada, una joven profesional, casada con un arquitecto, dueña de una importante belleza y simpatía pero a la vez simple, la admiración que sentía se fue transformando en un sentimiento macabro, ocasionándole trastornos físicos y hasta mentales, pues las discusiones con su marido se habían transformado en moneda corriente. Le costaba entender por qué le tocó vivir esto, ella quería vivir como Alicia, quería la vida de Alicia. Con el tiempo fue tomando parte de la personalidad de su cuñada, no alcanzaba a darse cuenta del requerimiento de sus hijos ni de su marido, vivía en una ilusión, en una película que ella misma había delineado y cuando se encontraba con sus amistades les narraba episodios, pensamientos e ideas y hasta los viajes de Alicia como si fueran propios.
Con casi cuarenta años de edad y una vida llena de frustraciones, porque nadie le ayudó a aceptar lo que la vida le había dado, se encuentra internada en un hospital neuropsiquiátrico de la ciudad…..

sábado 26 de diciembre de 2009

Alondra....


Amiga mía:
Frente al dolor no existen las palabras, cada uno de nosotros lo vivimos de modo muy personal y como tal es inherente a cada uno....

Nos damos cuenta que estamos en la franja de edad en que nuestros padres emprenden la partida, pero sinceramente no lo piensas ni lo elaboras antes, sino que la vida te obliga a aceptar esa decisión……

Ahora, a partir de ahora nos quedan los recuerdos, los bellos recuerdos de su persona, las anécdotas y episodios que vivimos durante toda nuestra vida, recuerdas cuándo niña te regañaba cuando hacías algo que no quedaba bonito? O cuándo, en complicidad, te ayudaba en tu primera cita? O tal vez cuándo, por pretender nuestro bien, criticaba a nuestros pretendientes? Las vacaciones, las reuniones familiares, los primeros nietos…, cuántas cosas bellas vividas llevamos dentro para luego recordarlas con alegría.

Amiga, son catorce mil kilómetros los que nos separan, pero la fuerza de nuestro corazón nos une más que nunca!!!

Un fuertísimo abrazo.

Su cuerpo es ceniza...


Y si la vida se nos vuelve gris a golpes de agua
sabemos que el cielo al aclarar
la volverá a pintar mañana...
(R.Esmoris)

Mi madre tuvo siete hermanos, pero los hermanos se quedaron con un hijo único, total que somos siete primos.

Los años de diferencia son pocos, máximo cinco, por lo tanto la relación siempre ha sido de amigos-hermanos, bueno como en todas las familias con unos más que con otros pero ante cualquier imprevisto aparecemos todos.

La mañana del día 24 nos reunimos para despedir a una de las más jóvenes. Llovía como si las nubes quisieran limpiar el dolor que deja una madre, una esposa amada. La muerte siempre nos toma de sorpresa y siempre es doloroso el vacío que causa la pérdida de alguien a quien queremos, cuando se muere en edad avanzada lo aceptas mejor, es un decir, porque siempre duele... pero si todavía es joven; tiene dos hijos adolescentes y mucho para dar y recibir; la frustración, el sufrimiento te golpea fuerte.

La ausencia deja un profundo hueco en nuestras vidas el abrazo entre los primos fue más cálido, más reconfortante porque ninguno sabíamos como expresar el dolor…

De jovencita era un torrente para la alegría y para el llanto, ahora es como si el agua se quedara estancada en la boca del estómago y tuviera un nudo en la garganta.

Fue una mañana de adiós sin despedida. La imagen que tengo gravada es la de un padre con las manos de sus hijos entre las suyas…

Lo demás... una película de añoranzas flotando en el viento.

Mendoza - San Rafael.

MENDOZA

San Rafael

A escasos km. del centro de San Rafael, podemos encontrar la belleza que nos ofrece el Cañón del Atuel y el río que lleva el mismo nombre todo ello enmarcado en un entorno de gran belleza natural. En el Cañón la erosión producida por el accionar del viento y el agua ha modelado las rocas dándole formas que nos permiten sorprendernos a cada paso. (Fotos tomadas por Sibaris)

Cañòn del Atuel


Cañòn y Río Atuel


Río Atuel


Presa Valle Grande


Vista camino a Malargüe

jueves 24 de diciembre de 2009

A mi amiga!!!!



Hace aproximadamente cinco años conocí en la red a una mujer, sin embargo, en aquél sitio que visitábamos, que fuera nuestro primer paso a éste nuevo mundo, pasábamos una por el lado de la otra casi sin mirarnos....
Pero fíjate que caprichosa es la vida!, pero ni que me recuerdes, pues las circunstancias nos arrastró hacia otro espacio en donde, allí sí, comenzamos a mirarnos, a leernos y a ahondar cada una en la personalidad de la otra.
Muchas veces coincidíamos en nuestros pensamientos y la forma de ver determinadas cosas, como también, otras tantas veces nuestras opiniones diferían sin desbordar ni renunciar a nuestros deseos ni ilusiones. Esta mujer de quien te hablo, es una mujer simple pero profunda, pensante y muy cálida, una mujer que supo embriagar el corazón de quienes la rodean con las mas bellas acciones y palabras, dejándonos sensaciones maravillosas. Con ella he compartido mucho, hasta incluso horas de charlas por la red, profundas y triviales, alegres y no tan alegres, risas y hasta lagrimitas, creo que hemos pasado por todos los estados emocionales sin excepción!! Sabes de quien te hablo, pues claro que lo sabes!!! Te estoy hablando de Alondra!, amiga incondicional en la distancia, paciente y serena a la hora de tolerar a su amiga "del otro lado del charco", a tí amiga, que la vida nos sorprende juntas pero no revueltas, te deseo lo mejor en estas fechas y que tengas una feliz Navidad junto a tu bella familia!!!!

Un fuertísimo abrazo.

viernes 18 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!

A todos nuestros amigos de palabras compartidas...

martes 15 de diciembre de 2009

Vivencias en una tarde de nieve...



Hoy que la Península Ibérica está cubierta por un manto de nieve recupero este escrito...

Llegué de un lugar de sol y calor, donde en las noches si mirabas el cielo brillaban miles de estrellas. Sólo había visto la nieve en las montañas de la Cordillera, pero a lo lejos, como en las postales navideñas o en una fotografía. Al principio, todo de este lado del charco, me parecía frío y oscuro. Pero una mañana al abrir la ventana de aquella habitación de estudiante que olía a humo y desorden; surgió la magia, conocí la nieve por primera vez…

Como soy una sentimental, empecé a llorar de alegría. Mis compañeras de piso no creían que jamás hubiese tocado un copo de nieve. La ciudad tenía un encanto nuevo, los tejados de las casas, los árboles, el asfalto, todo tan blanco… La nieve no hacía ruido al caer. Era como si miles de mariposas revolotearan a tu alrededor y se posaban en tu ropa, en tu pelo…

Salí a la calle y jugué con los niños que iban al colegio a echarnos trozos de aquel maravilloso algodón blanco que se endurecía en tus manos para formar una pelota y luego lanzabas al que tenías mas cerca. No te hacía daño, sólo que a los pocos minutos tu ropa y tu pelo chorreaba agua como si te hubieras duchado vestida. Cuando ya no sentía mis manos del frío regresé al piso, con la cara roja y los ojos brillantes… Aquel encuentro con la nieve me costó una semana de cama y estornudos, pero la sensación nunca la olvidé.

Hoy desde el calorcito de mi casa estuve mirando a través de la ventana como caía la nieve y recordé aquella mañana… Tras los cristales veo alfombrarse el asfalto, mientras el humo de las chimeneas se lleva las ausencias. Me gustaría que las lágrimas fueran como copos de nieve que brillan con la luz de las farolas, y vuelvo a sentir ese momento preciso y precioso; se mezcla con besos lejanos en días de sol, hoy fríos por la ausencia. Mi fantasía construye un refugio, donde al calor de la hoguera siento caricias y cuento los lunares de una piel intentando definir el color de unos ojos. Escucho boleros tristes, melodías que suavizan la nostalgia. Admiro extasiada este paisaje que quiero trasladar a un cuadro, mis manos con el pincel no son capaces de crearlo. Sólo quiero dormir sobre ese mullido colchón blanco e imaginar…

Entonces pienso que cuando la nostalgia venga a contarme que la suerte no existe. Mi imaginación volará como alma que lleva el diablo. Volará hasta esconderme, hasta que me quede sin aliento. Me refugiaré en los cuentos que contaba a los niños que ya son hombres y lloraré y reiré a todo pulmón. Todavía al cerrar los ojos, puedo ver las ilusiones dibujadas en el pensamiento, no hay duda; pertenezco al mundo de las hadas…

Seco mis lágrimas y vuelvo al lugar donde el sol brilla cada día y las flores tienen el color del arco iris. Me sumerjo en un mar de aguas color esmeralda. En mi piel el salitre que dejan las gotas de agua cuando las acaricia la brisa cálida, y me impregno de los miles de aromas de la flora tropical gravadas en mi alma.
Alondra (publicado en saborconestilolatino.com)

lunes 14 de diciembre de 2009


Una vez leí algo sobre «la piedra de la paciencia», era una piedra mágica a la que uno le cuenta sus desgracias, sus sufrimientos, sus miserias, en fin, todo lo que no nos atrevemos a revelar a los demás… La piedra escuchaba, absorbía como una esponja todas las palabras, todos los secretos, hasta que un buen día explota… Y ese día, uno quedaba liberado.

Llevaba un tiempo donde tenía mi vida organizada, la prioridad era ir a paso de tortuga y me sentía bien, me había costado mucho lograrlo…
Por la semana era feliz, mi cerebro se había desprendido de la ansiedad social, tenía tiempo para la soledad. Lúa, esa amorosa perrita que llegó a nuestra vida que con una caricia, una palabra, una sonrisa se siente feliz, no es una carga, todo lo contrario,incluso ayudó que organizara horarios, horarios bien recibidos y que me obligan a pasear diariamente desconectando, sólo pendiente de recoger sus excrementos y su felicidad al saludar a sus congéneres.

Los fines de semana eran una gozada: levantarme, salir a la calle con ese animalito peludo, traer el pan y el periódico, desayunar tranquilamente, sin voces ni tumultos en la cocina; acompasar mis horarios a los de la excursión bicimontañera de mi costilla aprovechando para ese café con mi querida amiga de toda la vida, esa con la que puedes hablar de todo y de nada y que a ambas nos sirve de terapia semanal, si, lo reconozco: Carmela es mi tabla de salvación.

En fin que empiezo a contar los días de descuento para recuperar mi vida. Mi paciencia se está poniendo a prueba al tener que compartir esos pequeños o grandes sucesos de otros, aunque esos otros sean tus hijos y tus padres pero que te privan de tu paz. Es que no es fácil, nada fácil balancear tus necesidades con las de los otros; la armonía familiar en estas ocasiones implica una dedicación de tiempo y energía que ya no tengo. Es algo que no había previsto y te rompe los esquemas… “hijos criados trabajos doblados”

Estos días me siento como un sándwich: una parte del pan los padres, la otra los hijos y en el centro yo, ese queso que intenta fundirse para pegar las dos partes…
No me desespero, en eso empiezo a notar el paso del tiempo pero tengo que tener una gran dosis de comprensión para escuchar, razonar o emitir mi opinión y no soy el santo Job.

Los hijos son para toda la vida, no son como algunos amigos a los que puedes retirar la ayuda cuando te conviene o ves que te absorben. A los padres, ahora que tú lo eres, los comprendes mejor.

El caso es que estos días se acumularon los sacos de harina en el molino, dejaré que cada uno vaya haciendo su propio pan… El encierro de una hora a solas, intentando escribir algo, logró darle a cada cosa la importancia que tiene; abrir la ventana que mi cerebro no se llene de aire viciado. Voy echar mano del espíritu navideño: el placer de dar…

Todo tiene arreglo, este estrés temporal durará poco… y el pequeño de mis pajaritos vendrá con los Reyes Magos. Eso si, no podré evitar llorar con el anuncio de turrón “El Almendro”.